Curas violadores en Irlanda dejan "avergonzado y consternado" al Vaticano
La Iglesia Católica gozó de inmunidad durante décadas para ocultar,
en complicidad con el Estado, las vejaciones contra menores de edad
Dublín (EFE). El Vaticano se siente “avergonzado y consternado” por la actuación de la Iglesia Católica irlandesa en los casos de abusos sexuales cometidos contra menores por sacerdotes en la archidiócesis de Dublín, aseguró hoy el arzobispo Giuseppe Leanza, nuncio del Papa en este país.
“Nos
sentimos avergonzados por lo que pasó, siento que debo expresar nuestra
conmoción y consternación. Entiendo el enfado de la gente y el
sufrimiento de quienes sufrieron abusos”, dijo Leanza en la primera
declaración pública efectuada por la Santa Sede desde la publicación
del “informe Murphy” hace dos semanas.
El Vaticano también
ha sido criticado por el Gobierno irlandés por su falta de cooperación
con la comisión que investigó los abusos, a pesar de que aquélla lo
solicitó por escrito en 2006 a la Congregación para la Doctrina de la
Fe, institución que presidió el propio Papa Benedicto XVI, entonces
cardenal Joseph Ratzinger.
“Si hubo algún error por nuestra
parte, también nos disculpamos por ello, pero, ciertamente, no hubo
intención de no cooperar, de no ofrecer nuestra cooperación a la
Comisión”, agregó Leanza después de reunirse, a petición del Ejecutivo,
con el ministro irlandés de Asuntos Exteriores, Michéal Martin.
El “Informe Murphy”, fruto de seis años de investigaciones, reveló que la Iglesia Católica irlandesa gozó de inmunidad
durante décadas para ocultar, en connivencia con el Estado, los abusos
sexuales contra menores cometidos por curas de la diócesis de Dublín,
la más importante del país.