Apocalipsis 6:5-6
5 Cuando abrió el tercer sello, oí al tercer ser viviente, que decía: Ven y mira. Y miré, y he aquí un caballo negro; y el que lo montaba tenía una balanza en la mano.
6 Y oí una voz de en medio de los cuatro seres vivientes, que decía: Dos libras de trigo por un denario, y seis libras de cebada por un denario; pero no dañes el aceite ni el vino.
Encontré este reportaje en la BBC que nos muestra la crisis alimentaria que esta por empezar en el mundo entero.
Estemos preparados que el fin ce acerca.
¿Crisis alimentaria en ciernes?
El precio de los alimentos se ha encarecido 45% en los últimos nueve
meses y en diciembre pasado se registró el alza de precios mensual más
alta en casi 20 años, de acuerdo a las estadísticas de la Organización
de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, la FAO
(por sus siglas en inglés).
Hay tres rubros, según las estadísticas del ente multinacional,
que reflejan claramente el encarecimiento visto en 2007: los cereales,
con un alza de 41%; aceites vegetales, 60%; y productos lácteos, 83%.
La tendencia no ha retrocedido, y más bien parece acelerarse.
Entre marzo de 2008 y el mismo mes del año pasado, el valor de venta
del trigo (materia prima para el pan, entre otros) se disparó 130%.
De acuerdo a los informes preparados por técnicos de la FAO, el
encarecimiento de los alimentos en el mundo se debe a variaciones
significativas en la oferta de los rubros, así como a cambios en la
demanda de los mismos.
Un estudio elaborado conjuntamente por el organismo de la ONU y
el Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo explica que la
oferta de la producción agrícola se ha visto impactada por el alza que
ha tenido en el último año el precio del combustible. Este año, por
primera vez en la historia, el barril de petróleo se negoció a US$100
el barril.
"El aumento del combustible ha incrementado los costos de producción y transporte de los bienes agrícolas", señala el informe.
Pero los investigadores de la FAO señalan que ha influido la
creciente demanda de materias primas proveniente de Asia y la expansión
del mercado de biocombustibles, el cual se basa en la cosecha de
algunos rubros como maíz o caña de azúcar para producir energía (como
etanol) en vez de alimentos.
Y en medio de este panorama, ¿cómo se ha visto afectada América Latina?
El problema está en el centro
En México han habido protestas por el alza del maíz.
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De acuerdo a la información que le suministró a BBC
Mundo el Programa Mundial de la Alimentación de la ONU, el aumento en
el precio de venta de los alimentos ha tenido un mayor impacto en
América Central.
En esta región, "el valor de negociación del maíz, un alimento básico,
prácticamente se ha duplicado. Asimismo, el precio de los granos, otro
producto básico, ha alcanzado niveles sin precedentes debido a las
malas condiciones climáticas", señaló un informe entregado por el
organismo.
El PMA además destaca como más graves el caso de dos países: Nicaragua y El Salvador.
En el primero, el precio de la tortilla (un producto elaborado
primordialmente con harina de maíz) se disparó 54% entre enero de 2007
y el primer mes de 2008.
Justamente la tortilla fue motivo de fuertes protestas también en
México el año pasado, luego de que en algunos lugares su precio se
cuadruplicara, causando una intervención gubernamental para controlar
el valor de venta del producto.
En tanto, en El Salvador, el encarecimiento de los alimentos en
los mercados mundiales ha provocado que una caída de 50% en el poder
adquisitivo de comida para la población que habita en zonas rurales.
"Esto significa que su ingesta nutricional, que ya es pobre, se redujo a la mitad", aseveró el estudio.
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En América Latina hay 52 millones de personas que sufren de desnutrición
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De ahí que el PMA advierte de los riesgos de una profundización de la
crisis alimentaria que ya existía desde hace años en las zonas rurales
de América Central.
En total, la FAO calcula que en América Latina hay 52 millones de personas que sufren de desnutrición.
Biocombustibles en la mira
Igualmente, el encarecimiento de los alimentos ha puesto la lupa sobre
los programas de combustibles alternativos, que utilizan tierra arable
para cosechar con fines energéticos. Es decir, caña de azúcar para
extraer etanol.
La explotación agraria para generar combustibles ha sido controversial.
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Esta situación se ve ejemplificada en el incremento de
los precios que han registrado los aceites vegetales, a raíz de una
reducción en la oferta de este producto para el consumo. "Especialmente
los que se extraen de la caña de azúcar, el maíz, la palma, y semillas
de girasol", dice la FAO.
En el continente, Brasil y Estados Unidos son los principales
productores de los llamados "combustibles verdes", acumulando 90% del
mercado mundial, y aseguran que el objetivo es obtener energías
renovables en el futuro que reduzcan la dependencia petroleras.
No obstante, esta política les ha generado críticas de los gobiernos de
Cuba y Venezuela, quienes consideran que la siembra de la tierra sólo
debe hacerse para obtener comida.
De acuerdo al Instituto Internacional de Investigación de
Política Alimentaria (IFPRI, por sus siglas en inglés), basado en
EE.UU., de mantenerse la expansión actual de biocombustibles el
encarecimiento de bienes de consumo puede ser aún mayor, ya que los
cultivos con fines energéticos le restarían mercado a la agricultura.
Un modelo económico elaborado por técnicos del organismo de
investigación prevé que de mantenerse el ritmo de crecimiento de los
programas de biocombustibles el valor del maíz ascendería al menos 26%
para el 2020. Sin embargo, acota, de duplicarse la expansión de
cultivos para generar energía, el alza sería más bien de 72%.
No obstante, otros investigadores consideran que es una tanto
exagerado achacarle a los hidrocarburos alternativos la responsabilidad
del alza en el costo de los alimentos.
José Luis Cordeu, directivo de la Oficina de Productos Básicos
de la FAO, explica en un artículo que el encarecimiento también tiene
que ver con la devaluación del dólar en el último año.
A su juicio, muchos inversionistas han compensado la pérdida de valor
de la divisa estadounidense colocando sus capitales en materias primas
como el oro, o los cereales, granos y aceites.
La demanda de materias primas de países asiáticos ha impulsado los precios.
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Otro factor de influencia, según el funcionario, es que
"en las grandes economías emergentes, como China, India, Brasil y
México, el creciente consumo de alimentos va de la mano con su
desarrollo económico y este es uno de los principales factores que
sostienen la firme demanda mundial por alimentos".
En todo caso, la preocupación está ahí, pues como señaló
Cordeu, pues "el aumento del precio de los alimentos suele afectar en
mayor medida a los países pobres que a los ricos".
Otros especialistas -como los del IFPRI- también estiman que
por cada punto porcentual que sube en el índice mundial de los precios
de los alimentos, unas 16 millones de personas adicionales podría
sufrir de desnutrición.