"Drogas sonoras" circulan por Internet y causan furor en Francia
Se trata de sesiones en las que se escuchan sonidos
distintos en cada oído para estimular el cerebro y producir sensaciones
fuera de lo común
Martes 10 de agosto de 2010
Foto referencial (Foto: Reuters)
Paris (EFE). Un nuevo fenómeno circula por Internet y se ha empezado a instalar en Francia bajo el nombre de “e-drugs” o drogas digitales sonoras, cuyos efectos sobre los consumidores aún se desconocen.
Las “e-drugs” se fundamentan en los latidos binaurales, un fenómeno
neurológico que consiste en emitir sonidos distintos en cada oído y que
estimula el cerebro, produciendo sensaciones de euforia, estados de
trance o de relajación, aseguran quienes las consumen.
Se trata de sesiones (dosis) de entre 15 y 30 minutos de zumbidos,
que se pueden descargar de varios portales especializados a unos precios
que oscilan entre los 7 y los 150 euros y que transportan a los
usuarios a unas sensaciones fuera de lo común.
AUTORIDADES NO LA PROHIBEN
Estos productos nacieron en EE.UU.,
pero su éxito y las nuevas tecnologías han extendido su uso rápidamente
por el resto del mundo, algo que ha despertado reticencias en ciertos
sectores, pese a que no crean adicción alguna, dicen los expertos.
Fuentes de la misión interministerial de la lucha contra la droga y
la toxicología de Francia explicaron que se trata de un fenómeno que no
es “ni inquietante, ni emergente” y que, por el momento, no hay razón
para prohibirlo.
POSIBLES EFECTOS
No obstante, estas drogas
digitales han irrumpido en este país en los últimos dos meses y por
ahora se desconoce qué tipo de efectos pueden acarrear a los
consumidores porque todavía “no hay estudios realizados al respecto” en
Francia.
Expertos en neuropsicología remarcan que los latidos binaurales
relajan, ayudan a la concentración y se usan con fines terapéuticos para
enfermedades como el autismo .
Ciertas frecuencias pueden estimular la imaginación o la
creatividad, lo que podría crear las alucinaciones que los consumidores
afirman tener durante o después de escuchar las sesiones.
Algunas voces alertan sobre la posibilidad de que, a la larga, las drogas digitales puedan provocar disfunciones cerebrales.
SENSACIONES INTENSAS
Los hipotéticos peligros de
las “e-drugs” no parecen preocupar demasiado a los más jóvenes, que
comparten sus experiencias en las redes sociales, donde recomiendan las mejores dosis.
“Sentí llamas en mis brazos, que bajaban poco a poco hasta los dedos
de los pies, tenía la impresión de que mi brazo pesaba una tonelada y
uno de mis dedos estaba encorvado. Entonces empecé a sentirme muy raro.
Fue genial”, relata en un chat el internauta “Sugar Killer””.
Este usuario asegura haber visto a una tortuga, un elefante verde e incluso un Papá Noel patinando a los pies de su cama.
“Mi corazón latía muy fuerte y temblé como un loco. Después me calmé
y la dosis se paró. Respiré fuerte y pensé que fue genial. Efectos
después de la dosis: excitación y ganas de hacer muchas cosas. La vida
es genial”, cuenta otra usuaria bajo el pseudónimo de “Larta”.